Pan de cerveza y miel


Otra idea de pan, esta vez un pan de cerveza y miel que está riquísimo y sin apenas esfuerzo. La miel le da un toque dulzón que a mí me vuelve loca y que tostado con un buen salmón ahumado, ya no le puedo pedir más a la vida.

No tiene dificultad, sólo debes respetar los tiempos de reposo (que son largos) y usar los mejores ingredientes que encuentres para hacerlo, además de amasarlo hasta que la masa quede bien suave. Este pan me pongo a hacerlo el día antes que lo vayamos a comer: por la mañana lo amaso, por la tarde lo meto en el molde y toda la noche a dormir a la nevera y al día siguiente por la mañana lo horneo. Os dejo todos los trucos para hacer de este pan uno de vuestros favoritos.

PAN DE CERVEZA Y MIEL

INGREDIENTES:

500 g. de harina de fuerza.

330 g. de cerveza (de buena calidad, yo uso Cruzcampo Gran Reserva).

60-80 g. de miel (dependiendo de lo que te guste la miel).

3 g. de levadura seca de panadería o 10 g. de levadura fresca de panadería.

10 g. de sal.

PREPARACIÓN:

Mezcla en un bol todos los ingredientes menos la sal y déjalo reposar durante 30 minutos tapado.

Añade la sal y amasa un poquitín en el bol para meter la sal dentro de la masa. La masa es una masa pegajosa y más líquida que las masas habituales de pan, así que ármate de paciencia porque te vas a pringar las manos, si quieres enharina un pelín la encimera y amasa durante +/- 10 minutos hasta que la masa esté suave y lisa.

Te dejo un video con el que yo aprendí a amasar este tipo de masas a mano (si tienes amasadora tipo Kitchen Aid amasa con el gancho durante 8 minutos a velocidad baja y con Thermomix 7-8 minutos a velocidad espiga).

Cuando la masa ya esté bastante lisa y suave (10 minutos más o menos), pasa la masa al bol y tápalo de nuevo y deja reposar a temperatura ambiente en una parte calida de tu casa durante 5-6 horas.

Engrasa un molde de plumcake con aceite de oliva y harina. Vierte la masa del bol engrasándote las manos con aceite para pasar la masa del bol al molde y aplánala sobre el molde (como si fuese un bizcocho), espolvorea la superficie con harina, tápalo con film o con un paño de algodón y guárdalo en la nevera (en la parte más cálida) toda la noche.

Saca el molde de la nevera y déjalo atemperar en la parte más cálida de la casa durante 1-2 horas.

A las 2 horas de tenerlo fuera de la nevera, precalienta el horno a 250ºC calor arriba y abajo y pon en la base del horno una bandeja metálica apta para horno. Cuando esté bien caliente, mete el molde del pan sobre la rejilla en la balda del medio y vierte sobre la bandeja que tenías dentro del horno un vaso de agua. Cierra inmediatamente el horno y hornea durante 15 minutos a 250ºC. A los 15 minutos, saca la bandeja con el agua, baja el horno a 200ºC y sigue horneando el pan otros 25-30 minutos, hasta que al tocarlo suene hueco.

ACLARACIONES:

  • Para conservarlo lo guardo en una bolsa de algodón o en un paño de lino en la despensa.
  • Como harinas, desde hace unos meses utilizo las de los Molinos de la Vega que me tienen absolutamente prendada (os voy a hablar de ellas en unos días en el blog).
  • La miel que uso es de Flap Honey, una empresa de mi pueblo que vende una miel espectacular.
  • La cerveza que he descubierto y que queda fenomenal para este pan es la Gran Reserva de Cruzcampo (yo la encontré en Mercadona).

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