Tarta de tiramisú asturiano


Probablemente esta tarta de tiramisú asturiana sea mi tarta favorita junto a la de tarta de queso baja en calorías, aunque si me dan a escoger probablemente escoja esta. Siempre me ha encantado el tiramisú y hacerla en formato de tarta me resultaba más cómodo para transportarla si la llevaba de postre a alguna comida o cena.

Poco a poco, fuí probando y reduciendo o aumentando las cantidades de los ingredientes, añadiendo otros nuevos como la compota de manzana, hasta dar con esta receta, por la que me siento muy feliz y orgullosa, para mí es la más rica y cremosa en formato de tarta, si tener que recurrir a gelatina. Al principio, la hacía con mascarpone, hasta que descubrí el afuega’l pitu fresco de La Peñona, nada más que lo probé supe que este queso iba a ser perfecto para lal tarta, así que ahora hago una tarta bien asturiana y para los que nos gusta el queso ¡Espectacular!

La presentación de la tarta es súper vistosa, la puedes y debes dejar preparada con antelación (está mucho más rica) y vas a sorprender a todos, pues no es la presentación habitual de este rico postre italiano. Para dejar a todos boquiabiertos cuando la presentas a la mesa ¡Perfecta!

TARTA ASTURIANA DE TIRAMISÚ

INGREDIENTES:

COMPOTA DE MANZANA:

5 manzanas (yo utilizo manzanas pequeñas asturianas).

Unas gotas de zumo de limón.

1/4 – 1/2 vaso de agua (lo justo para cubrir el fondo de la cacerola donde vayas a hacer la compota).

CREMA DE QUESO:

1 queso afuega’l pitu fresco (500 g.)

250 g. de nata de repostería.

150 g. de azúcar moreno.

5 huevos.

BASE DE BIZCOCHO:

500 g. de bizcochos de soletilla o un bizcocho genovés.

1 vaso de café bien cargado.

PARA DECORAR:

3-4 cucharadas colmadas de cacao.

PREPARACIÓN:

A MANO:

El día anterior, prepara la compota de manzana. Para ello, corta en cuartos las manzanas y quítales el corazón. Pon todos los trozos de manzana en una olla junto a ½ vaso de agua y cuécelo tapado hasta que las manzanas estén blandas. Añade unas gotas de zumo de limón y tritúralo bien todo hasta que quede una crema bien fina. Reserva en la nevera tapada hasta el día siguiente.

Separa claras y yemas y reserva las claras. Prepara el café y déjalo templar. Si vas a utilizar un molde desmontable, forra la base con papel de hornear.

Bate las yemas con el azúcar durante 7-8 minutos hasta que se forme una crema bien espesa. Añade la nata y bate hasta que esté montada. Añade el quesoen trozos mientras sigues batiendo, poco a poco hasta que se integre por completo con la crema anterior y no queden grumos. Reserva en la nevera.

Monta las claras reservadas a punto de nieve. Añádelas a la mezcla  de queso reservada en la nevera, con movimientos envolventes con cuidado de que no se baje.

Moja los bizcochos uno a uno en el café y ponlos como base de la tarta. Añade la mitad de la crema cubriendo bien todos los bizcochos.

Añade encima de la crema la compota de manzana y sobre ésta, la otra parte de crema de queso. Deja enfriar en la nevera hasta el día siguiente.

Cuando la vayas a servir, espolvorea la superficie con cacao.

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